Durango: sierras verdes, cascadas y ríos en perfecta armonía y proporción de desierto

Durango: Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO, que además es un tesoro colonial y un destino que tiene una vasta oferta cultural. Disfruta de este destino haciendo una caminata por su centro histórico, que por cierto es un deleite arquitectónico, en sus calles encontrarás más edificios históricos que en cualquier otra ciudad del norte del país.

Cuando visites Durango no dejes de visitar el parque ecológico el Tecuán o dar un paseo por el teleférico, que te hará disfrutar de una incomparable y espectacular vista del centro.

Conoce el Centro de Durango.

Foto: Visit México.

Durango, denominado tierra de los alacranes, tiene algo muy especial en sus calles y en sus historias. Desde que llegas, su gente abierta y franca te hace sentir en casa.

Recorre el centro histórico.

Recorre las calles del centro adornadas por los cerca de mil edificios, construidos durante los últimos cinco siglos y siente la impresión de estar paseando por un museo de arte, que reconoce todos los estilos arquitectónicos que lo convierten en un acogedor hogar, cuyo vestíbulo es la Plaza de Armas.

Conoce la Catedral.

Detente en la Catedral basílica menor de la Inmaculada Concepción para admirar su estructura que ha permanecido intacta y hermosa. Deja que tu guía te platique sobre la visita del papa Juan Pablo II hace algunas décadas.

Disfruta los platillos típicos de la región.

Prueba el caldillo, preparado con carne seca o fresca y con chile rojo que, sin duda, tiene un exquisito sabor. Si lo prefieres, prueba la pierna de cerdo en pulque o el pipián, que es una mezcla de caldo y salsa de pepita con chiles guajillo y ancho o un menudo duranguense hecho con hierbas, pancita de res y especias que consentirán tu paladar.

Senderismo en el Espinazo del Diablo.

Foto: Visit México.

El contacto con la naturaleza siempre renueva el alma y da un respiro a la vida agitada que llevamos en las ciudades. Rompe la monotonía explorando los acantilados y recovecos del Espinazo de Diablo, un hermoso y agreste lugar que te cargará de energía.

Encuentra el paisaje a través de la niebla.

Llega temprano al mirador de Buenos Aires para disfrutar la neblina que cubre las mesetas de la sierra y ve cómo se levanta descubriendo el rudo paisaje. Observa el majestuoso camino de montañas entre profundas barrancas e imagina el reto de los ingenieros que construyeron los caminos entre los desfiladeros. Advierte los juegos de luz y sombra que han hecho que algunos paseantes afirmen que han visto la silueta del diablo.

Emprende la caminata por los senderos.

Sigue a tu guía por los angostos senderos, desciende por los dramáticos precipicios que desafían la fuerza de tus piernas y sube de nuevo para no perder el camino. Trepa sobre las piedras lisas y disfruta de los terrenos planos que te regalan un descanso en el camino.

El misterio de la Zona del Silencio.

Foto: Visit México.

Imagina visitar la Zona del Silencio, una tierra indómita que ha despertado interés mundial por sus leyendas, su encantador misterio y los fenómenos que ahí habitan.

Disfruta el silencio.

Pon atención a la hipótesis de la existencia de un cono magnético que provoca ionizaciones en la atmósfera que bloquean la transmisión de las ondas de radio y las leyendas que han surgido alrededor de este fenómeno. Comprueba tú mismo su veracidad y escucha la historia de Athenea, el cohete de la NASA que perdió el rumbo y cayó en este lugar.

Descubre fósiles marinos.

Encuéntrate rodeado de bancos de fósiles marinos, que evidencian que antes de la era Cenozoica, hace unos treinta millones de años, la tierra estaba inundada por el mar, hasta que comenzaron a emerger las grandes masas continentales que fueron moviéndose y erosionándose, cambiando su morfología hasta parecerse al paisaje que hoy observas.

Conoce a los habitantes del desierto.

Reconoce las especies de plantas y animales que sólo viven aquí. Contempla a la tortuga del desierto, la más grande de Latinoamérica. Encuentra las madrigueras de liebres, ratones, ratas canguro, zorros y coyotes que han sabido sobrevivir en las condiciones adversas del paisaje que hipnotiza la vista.

Admira el nopal morado que sólo adquiere esa tonalidad en la época de sequía y que difícilmente encontrarás en otro lugar. También encontrarás otras plantas que han sustituido sus hojas por espinas para evitar la evaporación, como la gobernadora, la sabaneta, ocotillos, magueyes y otras cactáceas.

Con información de: Visit México.

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