Protocolo

Consejos para el examen profesional

Presentar tu examen profesional no es tan sólo un trámite, es también la oportunidad de poner a prueba diversas competencias adquiridas a lo largo de toda la etapa universitaria. Te presentamos algunas recomendaciones al respecto. Prepara tu presentación. Prepara muy bien tu presentación, utilizando la información que desarrollaste durante tu tesis, poniendo especial atención de la forma que la vas a presentar tanto visual, como verbalmente. Es muy importante que llegues con una anticipación de 30 a 45 minutos, esto para que puedas analizar el entorno y te sientas más cómodo. En cuanto a la forma de vestir, te recomendamos vestir de manera neutra, que no robe protagonismo a lo que estarás diciendo durante tu examen. Conoce a los académicos presentes en el examen Al momento de brindar cualquier tipo de presentación, uno de los factores más importantes es conocer al público que tienes enfrente. Conocer a los académicos que estarán presentes durante el examen te permitirá prever qué tipo de preguntas pueden llegar a hacer o en qué aspectos pueden centrar su atención. Proyecta seguridad Muestra mucha seguridad, cuida tu postura manteniéndote de frente a los sinodales, cuando estés hablando proyecta con mucha fuerza y realiza cambios en la modulación de tu voz para mantener interesada a tu audiencia. Prepárate para las preguntas que te puedan hacer  Prepara un día antes las preguntar que te pueden llegar a hacer, tomando en cuenta los puntos que pueden llamar más la atención de acuerdo a la rama en la cual se desarrolla cada sinodal. Nadie conoce tu tesis mejor que tú Es verdad que los académicos que te evaluarán son expertos en el tema de tu tesis e incluso tienen mucha más experiencia que tú, pero la realidad es que nadie conoce tu trabajo final con la misma profundidad que tú. No olvides que mientras más confianza tengas acerca de lo que escribiste, más preparado te sentirás para responder a cualquier pregunta.

Protocolo para no fumadores

El tema de los fumadores y no fumadores es un tema muy delicado e importante. Es un tema que tiene que ver con el respeto hacia el espacio de los demás, en este caso el respeto que debes tener hacia los fumadores. Tenemos algunas recomendaciones protocolares para tí. Respeta a los fumadores. Evita hacer cosas que incomoden al fumador, por ejemplo, en espacios donde está permitido fumar, como no fumador debes procurar no toser a propósito o tapar tu nariz discretamente, con estás reacciones el fumador se dará cuenta que te molesta y podrías hacer que se sienta incómodo o excluído durante la reunión. Debes respetar, o bien, evita estos lugares, si ya te encuentras en la reunión también puedes optar por retirarte. No decir directamente al fumador que no lo haga. Si estás organizando una reunión y tienes invitados fumadores, la recomendación es elegir o destinar un espacio para no fumadores, de tal forma que si te preguntan donde pueden fumar, les podrías responder por ejemplo, que los ceniceros están en la terraza; de esa manera estarás diciendo: sí puedes fumar, pero no en éste espacio. Evita juzgar a los fumadores. Es muy común que en una reunión se encuentre un fumador al lado de un no fumador, en esta situación se dan comentarios por parte del no fumador como: creo que deberías dejar de fumar o ¿sabías que por cada cigarro estas perdiendo 10 segundos de tu vida?, etc. Evita juzgarlos, es su decisión y debes respetarlos. Existen recomendaciones adicionales en contextos sociales, con niños o eventos cerrados, posteriormente compartiremos más recomendaciones acerca de este tema.

Errores comunes al saludar de mano.

El saludo con un apretón de manos es el saludo más universal y más utilizado en todo el mundo. Generalmente se piensa que este saludo no tiene reglas, sin embargo, se deben tomar en cuenta varios aspectos para ejecutarlo de manera correcta. Algunos de los errores más comunes al saludar son: 1.- Dar la mano solamente tomando la punta de los dedos. Esta forma de saludar es incorrecta y se debe evitar, denota más un gesto fingido que un saludo sincero. 2.- Mano rígida. Dejar la mano rígida, sin doblar los dedos no es correcto. Demuestra poco interés en el saludo, frialdad o indiferencia. 3.-  Interminable. El saludo es un gesto firme y breve. No hay que “capturar” la mano de la otra persona durante un tiempo prolongado. Tampoco es apropiado agitar la mano de arriba hacia abajo con cierta energía. Esta forma de saludar no transmite efusividad, como algunas personas piensan, más bien pueden lograr que la otra persona se sienta incómoda ó sorprendida. 4.-  Dar algo más que la mano. Debes evitar salir de la palma de la mano al saludar, es decir, invadiendo con tus dedos la muñeca de la otra persona, aprisionar la mano de la otra persona con ambas manos, etc. No son formas apropiadas de saludar a un desconocido. 5.- Aplicar demasiada fuerza o poca fuerza. Apretar la mano con mucha fuerza sólo puede causar una mala impresión en la otra persona, así como una desagradable sensación de molestia o dolor. En el caso contrario, al aplicar poca fuerza en el saludo se demuestra inseguridad personal o un carácter pasivo. Es importante tener en cuenta estos 5 puntos, ya que el saludo es la manera en la cuál podemos causar una buena primera impresión, complementando el vestuario que lucimos, dice mucho de la personalidad de quien lo realiza, además que es realmente difícil cambiar la primera impresión de un mal saludo. Al saludar, te recomendamos siempre mirar a los ojos y sonreír, esto generará la mejor impresión, también es un gesto bastante positivo que denota confianza y honestidad.